México es de los países que menos invierte en educación; es el penúltimo lugar de la OCDE

Invierte menos que Turquía, Brasil o Sudáfrica

México mantiene uno de los niveles de gasto educativo más bajos del mundo desarrollado, volvió a colocarse en la parte más baja del ranking internacional de inversión educativa. De acuerdo con el más reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el país ocupa el penúltimo lugar entre las 38 naciones miembro en gasto público destinado a la educación.

La proporción del PIB que México dirige al sector se ha mantenido prácticamente sin cambios en los últimos años, lo que muestra un estancamiento estructural mientras otras economías han incrementado sus presupuestos.

Gasto muy por debajo del promedio internacional

El reporte señala que México destina cuatro veces menos recursos que el promedio de la OCDE, una brecha que refleja rezagos históricos y limita la capacidad del sistema educativo para mejorar infraestructura, capacitación docente y acceso a tecnología.

Países con niveles de desarrollo similares —como Turquía, Brasil o Sudáfrica— invierten más en sus sistemas educativos que México, lo que acentúa la competitividad desigual en formación de capital humano.

Los desafíos que arrastra el sistema educativo mexicano

El análisis advierte que, con un gasto tan reducido, será difícil revertir los efectos acumulados de problemas como:

Carencias en escuelas públicas, especialmente en zonas rurales. Bajos salarios docentes en comparación con otros países de la OCDE. Infraestructura digital insuficiente, algo crítico en el escenario postpandemia. Desigualdades profundas entre entidades y modalidades educativas.

La OCDE subraya que sin una inversión sostenida y creciente, México corre el riesgo de continuar ampliando su brecha respecto a economías que avanzan con mayor rapidez.

Perspectivas y urgencia de ajustes presupuestales

Expertos citados en el estudio recomiendan que México revise su estrategia de financiamiento educativo para evitar que el rezago se vuelva estructural e irreparable. También sugieren implementar esquemas que garanticen un uso más eficiente de los recursos y un enfoque prioritario en educación básica.

Aunque el gobierno ha insistido en que se están realizando esfuerzos por fortalecer el sector, el organismo internacional señala que los avances serán limitados si la inversión pública no crece de manera sustantiva.

El bajo gasto explica parte de las fallas crónicas del sistema educativo:

Planteles con infraestructura deteriorada. Brechas crecientes entre escuelas urbanas y rurales. Salarios docentes que no alcanzan los estándares internacionales. Una agenda digital limitada y desigual. Resultados de aprendizaje que retroceden desde antes de la pandemia.

La OCDE advierte que, sin una política real de financiamiento, la capacidad del Estado para corregir estas fallas será mínima. México podría estar condenando a una generación completa a competir en desventaja.

La narrativa oficial y la realidad

Mientras el gobierno asegura que la educación es prioridad, las cifras muestran lo contrario. El gasto permanece estático y, en términos reales, se reduce frente al crecimiento poblacional y la inflación educativa.

El informe apunta a un problema estructural: México sigue sin construir una estrategia de inversión sostenida y, en su lugar, se recarga en programas que no resuelven la raíz de los rezagos.

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