El gobierno de México abrió una revisión interna sobre la continuidad de los envíos de petróleo a Cuba, ante la preocupación de que esa política pueda detonar represalias desde Washington. El análisis ocurre en un momento de tensión bilateral por la agenda comercial y de seguridad, según un reporte de la agencia Reuters basado en fuentes con conocimiento de las conversaciones.
Opciones sobre la mesa: suspender, reducir o mantener
De acuerdo con las fuentes citadas, dentro del gabinete federal se discuten distintos escenarios: una suspensión total, una reducción de los embarques o la continuidad sin cambios. Hasta ahora no se ha informado una decisión final.
La postura pública: “decisión soberana” y “ayuda”
En declaraciones y posicionamientos recientes, el gobierno mexicano ha defendido que los envíos a Cuba se sostienen en contratos de largo plazo y que se interpretan como una forma de apoyo internacional. La Presidencia también ha señalado que se trata de decisiones soberanas y ha vinculado el tema con otros acuerdos de cooperación con la isla, como los servicios médicos.
Contexto: revisión del T-MEC y presión por seguridad
El debate se da en paralelo a la revisión del T-MEC y al esfuerzo del gobierno mexicano por acreditar ante Estados Unidos acciones contra organizaciones criminales. En ese contexto, la administración mexicana ha reiterado su rechazo a cualquier acción militar unilateral en territorio nacional, a la que considera una violación a la soberanía.
Señales de vigilancia y preocupación por drones
El reporte menciona que funcionarios mexicanos han expresado inquietud por el incremento de vuelos de drones de la Armada estadounidense sobre el Golfo de México desde diciembre, con trayectorias que coincidirían con rutas marítimas asociadas a envíos de combustible hacia la isla.
Los volúmenes reportados y el peso del suministro
Según la información citada, entre enero y septiembre del año pasado México habría enviado a Cuba alrededor de 17 mil 200 barriles diarios de crudo y 2 mil barriles diarios de productos refinados, con un valor aproximado de 400 millones de dólares, con base en reportes de Pemex a autoridades regulatorias de Estados Unidos.
Riesgo humanitario y efecto migratorio, parte del cálculo
Dentro del propio gobierno mexicano, algunas voces consideran que recortar el suministro de combustible podría agravar la crisis energética en Cuba y detonar una situación humanitaria con posibles impactos migratorios hacia México. Ese factor, junto con el costo político y comercial frente a Washington, forma parte del balance que hoy se está discutiendo.







