La crisis energética de Cuba y las implicaciones para México

Redacción

La crisis energética de Cuba no solo tiene lecturas económicas o diplomáticas; en el contexto de un sistema de partido único, el desabasto se convierte en una herramienta de control y, al mismo tiempo, en el mayor riesgo para la estabilidad del régimen.

Aquí un análisis de las implicaciones políticas de esta situación bajo el modelo de gobierno cubano:

La “gestión de la escasez” como mecanismo de control

En una dictadura de corte centralizado, el Estado es el único proveedor de servicios básicos. Cuando Díaz-Canel anticipa “tiempos difíciles”, está preparando el terreno para una mayor militarización de la distribución de recursos.

• Priorización selectiva: El combustible disponible no se reparte de forma equitativa; se destina primero a las fuerzas de seguridad (MININT y MINFAR) y al sector turístico (fuente de divisas), dejando a la población civil en el último peldaño de prioridad.

• Racionamiento político: El acceso a la energía se utiliza para desincentivar la movilización social. Un pueblo ocupado en resolver la supervivencia diaria (comida y electricidad) tiene menos margen para la organización política.

El desgaste del relato de la “soberanía”

El agradecimiento a Claudia Sheinbaum es una admisión implícita de una dependencia crítica. Para un gobierno que fundamenta su legitimidad en la “independencia total” y la soberanía frente a potencias externas, el tener que sobrevivir gracias a las “donaciones” o contratos preferenciales de México evidencia la fragilidad del modelo económico interno.

• Crítica: La narrativa oficial culpa al embargo estadounidense, pero la incapacidad de diversificar la matriz energética tras décadas de control total del Estado sugiere un fallo estructural de planeación, no solo un bloqueo externo.

El riesgo del estallido social

La historia reciente de Cuba (especialmente las protestas del 11 de julio de 2021) demuestra que el principal catalizador del descontento no es la ideología, sino los apagones.

• En un sistema sin válvulas de escape democráticas (prensa libre o partidos de oposición), el malestar se acumula hasta que explota.

• Díaz-Canel utiliza la retórica de la “resistencia creativa” para intentar dar un sentido épico al sufrimiento ciudadano, pero ante la falta de resultados tangibles, el discurso pierde eficacia frente a una población agotada.

La Diplomacia como salvavidas de la cúpula

Para el gobierno cubano, la relación con México es un tanque de oxígeno político. Al involucrar a la administración de Sheinbaum, el régimen busca:

• Legitimidad internacional: Mostrar que no están aislados.

• Escudo humano diplomático: Utilizar a México como intermediario para suavizar las presiones de Washington, aprovechando que México es un socio comercial estratégico de EE. UU.

El respaldo energético de México a Cuba no es solo un gesto de solidaridad diplomática; en el contexto actual de 2026, conlleva riesgos estructurales que podrían afectar la estabilidad económica y la seguridad nacional de México.

Los principales problemas y riesgos que este apoyo representa para el país son:

Riesgos Económicos y Financieros

El apoyo a la isla tiene un costo directo sobre las ya debilitadas finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) y el erario público:

• Deuda incobrable: Se estima que Cuba arrastra una deuda con México de aproximadamente 1,550 millones de dólares por cargamentos de crudo y diésel. En la práctica, muchos de estos envíos se clasifican como “ayuda humanitaria”, lo que significa que México absorbe el costo total sin retorno de inversión.

• Pérdidas fiscales: El Estado mexicano deja de percibir ingresos por concepto de impuestos (como el IEPS y el IVA) que se aplicarían si ese combustible se vendiera en el mercado interno o a otros socios comerciales que sí pagan.

• Impacto en Pemex: Mientras la petrolera estatal busca fondos para refinanciar su propia deuda masiva, el desvío de recursos hacia Cuba es visto negativamente por las calificadoras de riesgo, lo que puede encarecer los préstamos para México.

Tensiones Geopolíticas y Amenaza de Aranceles

El mayor riesgo proviene de la relación con Estados Unidos, especialmente bajo la actual administración que ha endurecido su postura contra el régimen cubano:

• Aranceles como castigo: Washington ha amenazado con imponer nuevos aranceles a los bienes provenientes de países que suministren petróleo a Cuba. Dado que el 80% de las exportaciones mexicanas van a EE. UU., un arancel incluso pequeño tendría efectos devastadores en el PIB nacional.

• Revisión del T-MEC: El apoyo a lo que EE. UU. califica como una “dictadura” pone a México en una posición vulnerable de cara a la revisión del tratado comercial. Se estima que cerca de 12 millones de empleos en México dependen directamente de este acuerdo, los cuales podrían verse comprometidos por represalias diplomáticas.

El Dilema Ético y Político

Mantener el suministro a una dictadura genera una fractura en la opinión pública y en el congreso:

• Sostenimiento de un régimen represivo: Críticos y analistas señalan que el combustible no llega necesariamente al pueblo cubano para aliviar apagones, sino que es utilizado por la cúpula militar para mantener el control social y operativo.

• Contradicción interna: Existe un fuerte cuestionamiento sobre por qué México financia energía en el extranjero mientras persisten deficiencias en el sistema eléctrico nacional y se imponen medidas de austeridad a los ciudadanos mexicanos.

Sanciones Internacionales y Exclusión Financiera

México podría enfrentar sanciones bajo leyes internacionales (como la Ley Helms-Burton de EE. UU.) que prohíben la cooperación económica con el régimen cubano:

• Veto bancario: Entidades como el EXIM Bank de EE. UU. ya han cancelado líneas de crédito a Pemex en el pasado debido a estos envíos. México corre el riesgo de ser excluido de ciertos circuitos de financiamiento internacional si es percibido como un “patrocinador” de la isla.

Destacadas: