Ciudad de México.- La reforma constitucional que busca establecer requisitos de nacionalidad única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México ha colocado nuevamente bajo discusión los casos de políticos mexicanos que cuentan con una segunda nacionalidad.
La Cámara de Diputados aprobó la reforma con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención. El proyecto modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y plantea que quienes tengan otra nacionalidad deban renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos a esos cargos.
El proyecto establece que las nuevas disposiciones comenzarían a aplicarse a partir del proceso electoral de 2028. Además, contempla restricciones para que quienes ocupen esos cargos no adquieran o soliciten otra nacionalidad durante el periodo de su encargo.
Entre las disposiciones propuestas también se encuentran limitaciones para utilizar pasaportes extranjeros, invocar ante autoridades de otro país una nacionalidad distinta a la mexicana, ejercer derechos políticos derivados de otra ciudadanía o acogerse a la protección diplomática de un gobierno extranjero.
La reforma no plantea eliminar la doble nacionalidad para los mexicanos en general. Las nuevas restricciones están dirigidas específicamente a quienes busquen ocupar los principales cargos ejecutivos del país.
El debate ha llevado a revisar los casos de distintos políticos que tienen o han tenido vínculos de nacionalidad con otros países.
Uno de ellos es Javier Corral Jurado, actual senador de Morena y exgobernador de Chihuahua. Corral nació en El Paso, Texas, por lo que adquirió la nacionalidad estadounidense por nacimiento, además de ser mexicano por nacimiento.
En 2024, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó su registro como candidato al Senado después de analizar una impugnación que cuestionaba su elegibilidad debido a su doble nacionalidad.
El TEPJF determinó que Corral era elegible porque su nacionalidad estadounidense se originó por haber nacido en territorio de Estados Unidos y no por un proceso voluntario de naturalización. El tribunal también tomó en cuenta que había renunciado a derechos derivados de otra nacionalidad y a cualquier sumisión, obediencia o fidelidad a un gobierno extranjero.
Otro de los nombres mencionados en torno a la discusión es Francisco Javier García Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas, quien nació en McAllen, Texas.
También aparece Jaime Bonilla Valdez, exgobernador de Baja California, quien nació en Tijuana y posteriormente obtuvo la ciudadanía estadounidense.
Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, también ha sido incluido entre los políticos con antecedentes de doble nacionalidad.
La discusión legislativa ha involucrado además a figuras que no han ocupado gubernaturas, entre ellas Paco Ignacio Taibo II y Héctor Díaz Polanco, aunque la reforma se concentra en los requisitos para aspirar a la Presidencia, gubernaturas y Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Los defensores de la reforma argumentan que quienes encabecen los Poderes Ejecutivos deben mantener un vínculo jurídico exclusivo con México. La oposición ha cuestionado que las nuevas reglas puedan afectar los derechos políticos de mexicanos que viven en el extranjero y que adquirieron otra nacionalidad.
Tras su aprobación en San Lázaro, el proyecto pasó al Senado. Este 24 de septiembre avanzó en las comisiones de la Cámara alta, donde se aprobó el dictamen que establece la nacionalidad mexicana como único vínculo nacional exigido para quienes aspiren a esos cargos.
La reforma todavía requiere completar el proceso legislativo y, al tratarse de una modificación constitucional, su eventual entrada en vigor dependerá de que sea aprobada conforme al procedimiento establecido.
Por ahora, la doble nacionalidad continúa siendo legal para los mexicanos en general. El cambio propuesto se refiere específicamente a los requisitos para acceder a determinados cargos de elección popular.







