México cedió 36 hectáreas en Guaymas para terminal privada de gas natural

El Gobierno de México cedió 36 hectáreas de zona marítima federal en Bahía Catalina, al sur de Guaymas, Sonora, para la construcción y operación de una terminal privada de gas natural licuado (GNL) promovida por Amigo LNG, subsidiaria mexicana de la empresa texana Epcilon LNG.

La información fue documentada por El País a partir de un contrato obtenido mediante mecanismos de transparencia. El convenio fue firmado en abril de 2025 por la Administración del Sistema Portuario Nacional Guaymas y Amigo LNG.

El contrato corresponde a una cesión parcial de derechos y obligaciones sobre una superficie de 36 hectáreas destinadas a la construcción y operación de una terminal especializada para el manejo de gas natural licuado.

La cesión fue realizada mediante adjudicación directa y tiene una vigencia de 18 años, con posibilidad de una prórroga por un periodo similar.

De acuerdo con el contrato, la empresa deberá pagar anualmente el equivalente a 12 por ciento del valor del área cedida, además de una cuota de 10 pesos por cada tonelada de gas licuado procesada o movilizada.

El proyecto contempla recibir gas natural proveniente de Estados Unidos, someterlo a un proceso de licuefacción y posteriormente transportarlo mediante buques metaneros hacia mercados internacionales, principalmente en Asia.

La información publicada por El País señala que la capacidad comenzaría con 250 mil toneladas durante el primer año y aumentaría progresivamente hasta alcanzar 3.7 millones de toneladas anuales a partir del décimo año. La operación implicaría entre 50 y 60 buques metaneros de gran tamaño.

El Gobierno federal ha incluido la terminal dentro del proyecto de expansión del puerto de Guaymas. En una presentación oficial realizada en 2025 se informó que la terminal ocuparía las 36 hectáreas marítimas y tendría una inversión estimada de 130 mil millones de pesos, con una capacidad proyectada de 7.8 millones de toneladas anuales y mercados previstos en países como India, Japón e Indonesia.

El proyecto requiere autorizaciones ambientales para comenzar las obras. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) registra la Manifestación de Impacto Ambiental de la Terminal de Licuefacción y Almacenamiento LNG Amigo dentro de sus proyectos sometidos a consulta pública.

Según la información publicada por El País, la empresa presentó la Manifestación de Impacto Ambiental en noviembre de 2025 y la autorización fue emitida por la ASEA en abril de 2026.

Sin embargo, dicha autorización enfrenta un proceso judicial. Una suspensión definitiva concedida por un juez federal ordenó a la autoridad responsable abstenerse de ejecutar la resolución ambiental, por lo que el proyecto permanece sujeto al proceso de amparo.

La organización Nuestro Futuro promovió el juicio y cuestionó los posibles impactos ambientales y sociales de la terminal. Defensa Ambiental del Noroeste, por su parte, ha cuestionado el procedimiento mediante el cual se otorgó la superficie marítima.

La Secretaría de Marina sostuvo ante El País que el contrato de cesión sirve para acreditar la vinculación jurídica del promovente con el terreno y que no era necesario contar previamente con la autorización ambiental para celebrar el convenio. El propio contrato establece que las obras no podrán comenzar si no se obtienen las autorizaciones correspondientes.

El proyecto también ha generado solicitudes de revisión ambiental en el ámbito legislativo. En junio de 2026, legisladores federales plantearon que la ASEA revisara los procedimientos de evaluación de los proyectos de GNL previstos en el Golfo de California, entre ellos Amigo LNG, considerando posibles impactos acumulativos y la interacción con ecosistemas y sitios reconocidos como patrimonio mundial.

El Congreso de Baja California Sur también aprobó en marzo un exhorto para solicitar a la ASEA que negara o revisara las autorizaciones de proyectos de GNL previstos en la región, incluido Amigo LNG, argumentando posibles afectaciones ambientales. Se trata de una postura legislativa y no de una resolución judicial sobre el proyecto.

Amigo LNG forma parte de un conjunto de proyectos que buscan utilizar el Golfo de California como ruta para exportar gas natural estadounidense hacia mercados asiáticos. Entre ellos se encuentran Saguaro Energía, en Puerto Libertad, Sonora, y Cosalá LNG, en Sinaloa.

La estrategia contempla transportar gas natural procedente de Texas mediante infraestructura transfronteriza hasta las terminales mexicanas, donde sería convertido a estado líquido para facilitar su traslado marítimo.

El proyecto se desarrolla en una región de alta importancia ambiental. El Golfo de California forma parte de un sitio reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial Natural y alberga una amplia diversidad de especies, entre ellas la vaquita marina.

Por ello, organizaciones ambientalistas han cuestionado los posibles efectos acumulativos de los proyectos gasíferos sobre los ecosistemas del Golfo de California. La discusión incluye aspectos relacionados con emisiones, infraestructura portuaria, tráfico marítimo y afectaciones a ecosistemas marinos y costeros.

El proyecto Amigo LNG cuenta con respaldo de autoridades federales y estatales y forma parte de los planes de expansión del puerto de Guaymas. No obstante, la ejecución de las obras continúa condicionada por el proceso judicial relacionado con su autorización ambiental.

Con información de El País

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