Al menos diez personas murieron y otras 16 resultaron heridas durante una riña registrada el jueves 8 de octubre en el Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito, ubicado en la comunidad de El Castillo, al sur de Mazatlán, Sinaloa, informaron autoridades estatales.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa confirmó que entre las víctimas mortales se encuentran nueve personas privadas de la libertad y un menor de edad que se encontraba de visita en el centro penitenciario. Los 16 lesionados también son reclusos.
De acuerdo con la dependencia, la riña fue controlada mediante la intervención de un grupo interinstitucional integrado por corporaciones de seguridad. Las autoridades señalaron que el resto de la población penitenciaria se encontraba fuera de peligro.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa quedó a cargo de las investigaciones para esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los hechos y determinar las posibles responsabilidades.
Después del enfrentamiento, las instalaciones permanecieron bajo resguardo de las autoridades y se suspendió temporalmente el acceso de visitantes. Los primeros reportes de medios locales señalaron que se escucharon disparos dentro del penal y que varias ambulancias ingresaron al recinto para atender a los heridos.
En el exterior, familiares de las personas internadas se congregaron para solicitar información sobre el estado de sus seres queridos, mientras continuaban las restricciones de acceso.
El incidente se registró en medio de la crisis de violencia que afecta a Sinaloa desde septiembre de 2024, relacionada con los enfrentamientos entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos, ambas vinculadas al Cártel de Sinaloa.
La disputa se intensificó después de la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos y, aunque inicialmente tuvo como uno de sus principales escenarios a Culiacán, posteriormente se extendió a otros municipios, entre ellos Mazatlán.
Durante este periodo, las autoridades han reportado homicidios, desapariciones, ataques armados y decomisos de armas y explosivos en distintas regiones del estado. Los hechos violentos han motivado el despliegue de fuerzas federales y la realización de operativos de seguridad.
La riña en el penal de El Castillo se suma a los desafíos que enfrentan las autoridades estatales y federales para mantener el control de los centros penitenciarios y garantizar la seguridad de las personas privadas de la libertad, sus visitantes y el personal que trabaja en esas instalaciones.







