Cientos de trabajadores activos y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se manifestaron en la Ciudad de México para rechazar el incremento salarial global de 8% anunciado por la institución. Los inconformes exigen un aumento de 10% directo al salario tabular, mejores condiciones laborales y mayor participación de los agremiados en las decisiones sindicales.
De acuerdo con reportes de Animal Político, la movilización concluyó con bloqueos en el cruce de Paseo de la Reforma y Bucareli. Los participantes solicitaron una reunión con representantes de alto nivel del Gobierno federal y expresaron su desacuerdo con la forma en que se negoció el incremento salarial.
El aumento anunciado por el director general del IMSS, Zoé Robledo, contempla 4% directo al salario tabular y otro 4% destinado a la ayuda para renta de vivienda. Los trabajadores que participan en las protestas consideran que el incremento debe reflejarse directamente en sus percepciones salariales.
Durante la movilización, personal médico, de enfermería, camilleros y trabajadores administrativos denunciaron falta de insumos, insuficiencia de personal y deficiencias en el equipamiento hospitalario. También señalaron que, en algunas ocasiones, los empleados deben comprar materiales con recursos propios para atender a los pacientes.
Las inconformidades incluyen críticas a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), encabezada por Rafael Olivos Hernández. Los integrantes del movimiento disidente cuestionan la negociación salarial y reclaman una mayor consulta a la base trabajadora, así como la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario.
Los inconformes anunciaron una nueva movilización nacional para el 30 de octubre y una asamblea el día 31, con el objetivo de organizar su representación y dar seguimiento a sus demandas. También plantearon realizar protestas pacíficas en distintas unidades médicas y fortalecer el campamento instalado en la capital del país.
Por su parte, la dirección del IMSS anunció medidas para atender necesidades operativas, entre ellas la basificación de 10 mil 939 plazas eventuales, el fortalecimiento de los almacenes para mejorar el abasto de medicamentos y la realización de 31 mil 700 cirugías extraordinarias para reducir el rezago quirúrgico.
En paralelo, el SNTSS informó sobre la prórroga del periodo de prehuelga hasta el 15 de noviembre de 2026, por lo que las negociaciones laborales continúan abiertas. Olivos Hernández defendió el incremento global de 8% como un logro sindical y descartó someter el acuerdo a una nueva consulta entre los trabajadores.
Pese a las diferencias con la dirigencia, los representantes del movimiento disidente afirmaron que no pretenden suspender la atención médica. Sostuvieron que sus acciones buscan mejorar las condiciones laborales y defender los derechos del personal sin afectar a los derechohabientes.







