redacción EI Coahuila.
La economía mexicana enfrentaría un crecimiento moderado en 2026, con una expansión estimada de apenas 1.3 por ciento del Producto Interno Bruto, de acuerdo con la más reciente Encuesta de Expectativas elaborada por Citi México, que recoge las proyecciones de 35 grupos de análisis del sector financiero.
El sondeo, que integra estimaciones de bancos, casas de bolsa, ‘traders’ y ‘brokers’, muestra un ajuste marginal al alza respecto a mediciones previas, aunque mantiene un panorama de bajo dinamismo económico. Dentro del ejercicio, el pronóstico más optimista corresponde a Banorte, que anticipa un crecimiento de 1.8 por ciento al cierre del año. En contraste, Scotiabank proyecta una expansión de apenas 0.6 por ciento, muy por debajo del rango oficial estimado por el Gobierno federal, que oscila entre 1.8 y 2.8 por ciento.
Para 2027, los analistas consultados prevén una ligera mejora, con un crecimiento del PIB de 1.8 por ciento, aunque sin señales claras de una recuperación acelerada.
En materia de política monetaria, los participantes en la encuesta mantuvieron su expectativa de un recorte de 25 puntos base en la tasa de interés de referencia del Banco de México en su próxima decisión programada para mayo. La mediana de las estimaciones ubica la tasa de interés en 6.5 por ciento al cierre de 2026, lo que implicaría únicamente dos recortes a lo largo del año, desde un nivel de 7 por ciento al cierre de 2025.
En cuanto a inflación, la encuesta ajustó al alza la expectativa para la inflación general de 2026, colocándola en 4 por ciento, desde una previsión previa de 3.9 por ciento. Para la inflación subyacente, que excluye productos de alta volatilidad como los energéticos y alimentos frescos, los analistas redujeron marginalmente su estimación, aunque esta se mantiene alrededor de 4 por ciento, por encima del objetivo permanente de 3 por ciento establecido por el banco central.
Hacia el cierre de 2027, las expectativas inflacionarias se moderan ligeramente, con proyecciones de 3.7 por ciento tanto para la inflación general como para la subyacente. En un horizonte de más largo plazo, la mediana de la inflación anual promedio esperada entre 2028 y 2032 se sitúa también en 3.7 por ciento, lo que sugiere persistencia de presiones inflacionarias por encima de la meta oficial.
Respecto al tipo de cambio, el consenso de los analistas prevé que el peso mexicano cierre 2026 en un nivel cercano a 19 pesos por dólar. Para 2027, la expectativa apunta a una depreciación moderada, con una paridad estimada de 19.5 pesos por dólar estadounidense.
En conjunto, las proyecciones reflejan un escenario de crecimiento limitado, inflación todavía elevada y un margen acotado para la relajación monetaria, en un contexto marcado por la desaceleración global, la cautela en la inversión y los retos estructurales de la economía mexicana.







