Multitud despide a Brigitte Bardot en Saint-Tropez

redacción EI Coahuila.

Cientos de personas acudieron al funeral de la actriz francesa Brigitte Bardot, quien falleció el pasado 28 de diciembre a los 91 años a causa de cáncer. La ceremonia se realizó en Saint-Tropez, en la Costa Azul, la localidad donde residió durante gran parte de su vida y a la que permaneció profundamente ligada tanto en lo personal como en lo simbólico.

El acto fúnebre se desarrolló en un ambiente de sobriedad y recogimiento, acorde con el deseo de discreción que Bardot expresó en distintas ocasiones. Vecinos, admiradores y figuras del ámbito cultural se congregaron para rendir homenaje a una de las personalidades más influyentes del cine europeo del siglo XX.

Brigitte Bardot alcanzó fama internacional en la década de 1950 y se consolidó como un ícono cultural con películas que redefinieron la imagen femenina en el cine de posguerra. Su figura trascendió la pantalla y se convirtió en símbolo de una nueva libertad estética y social, influyendo tanto en la moda como en la cultura popular de la época.

Tras retirarse del cine en los años setenta, Bardot se dedicó casi por completo a la defensa de los derechos de los animales. Desde Saint-Tropez impulsó campañas internacionales contra el maltrato animal y fundó una organización que se convirtió en una de las más influyentes en Europa en esta materia. Esta faceta marcó profundamente su legado público en las últimas décadas.

Las autoridades locales implementaron un dispositivo de seguridad discreto para permitir el desarrollo de la ceremonia sin alterar la vida cotidiana del municipio, que históricamente ha respetado la privacidad de la actriz. Saint-Tropez, tradicionalmente asociada a su imagen, se transformó por unas horas en un espacio de despedida colectiva.

La muerte de Bardot generó reacciones en Francia y otros países, donde fue recordada como una figura irrepetible del cine y como una activista polémica pero influyente. Para muchos de sus seguidores, su despedida en Saint-Tropez simboliza el cierre de una era marcada por el glamour, la rebeldía cultural y el compromiso personal con causas sociales.

con información de EFE.

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