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Madrid, 9 de mayo.- Autoridades sanitarias y especialistas explicaron las características del hantavirus luego de que pruebas realizadas a pasajeros del crucero MV Hondius confirmaran contagios por la cepa Andes, identificada como la única variante de esta familia viral con transmisión documentada entre personas.
Los análisis efectuados en Sudáfrica dieron positivo en dos pasajeros, una de ellas fallecida, tras un recorrido iniciado el pasado 1 de abril desde Ushuaia, Argentina.
El hantavirus pertenece a una familia de virus que afecta principalmente a roedores y que puede transmitirse a humanos por exposición a excrementos, orina o saliva de animales infectados.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada tipo de hantavirus suele estar asociado a una especie específica de roedor.
Aunque existen múltiples variantes identificadas a nivel mundial, solo algunas provocan enfermedad en humanos.
La cepa Andes, presente en América, destaca porque además del contagio tradicional por contacto con roedores o ambientes contaminados, puede transmitirse entre personas mediante contacto estrecho.
Especialistas señalan que este tipo de transmisión fue documentado por primera vez en un brote registrado en Argentina en 1996.
Los síntomas varían según la cepa que origine la infección.
En América, el hantavirus puede provocar síndrome cardiopulmonar, una enfermedad grave que presenta una tasa de mortalidad de entre 20 y 40 por ciento.
Los primeros signos suelen incluir fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza, escalofríos y malestares gastrointestinales.
Posteriormente pueden aparecer tos, dificultad respiratoria, presión en el pecho y acumulación de líquido en los pulmones.
La Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades advierten que el diagnóstico temprano resulta complejo porque los síntomas iniciales pueden confundirse con otras enfermedades respiratorias.
Actualmente no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico contra esta infección.
Las autoridades sanitarias señalan que el manejo clínico se basa en atención de soporte, vigilancia médica intensiva y tratamiento oportuno de complicaciones.
También subrayan que el acceso temprano a cuidados intensivos puede mejorar el pronóstico en casos graves.
Con información de EFE.






