La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continuará vigente, a pesar de las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien cuestionó la conveniencia de mantener el acuerdo comercial trilateral.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria señaló que existen condiciones para que el tratado se mantenga debido a los beneficios económicos que genera para las tres naciones de América del Norte. Consideró que la integración regional ha fortalecido la competitividad de la zona y ha contribuido a la creación de empleos en los tres países.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen después de que Trump señalara que aún no ha decidido si respaldará la renovación del acuerdo comercial y afirmara que Estados Unidos podría desarrollarse sin depender de productos provenientes de México y Canadá.
Ante estos comentarios, la presidenta mexicana sostuvo que las economías de los tres socios están profundamente integradas y que las cadenas de suministro construidas durante décadas han permitido que sectores estratégicos operen de manera complementaria.
Explicó que el crecimiento económico y la generación de empleos en México no representan una desventaja para Estados Unidos, sino que forman parte de un modelo de producción regional en el que cada país participa en distintas etapas de manufactura y comercio.
La mandataria también consideró que las declaraciones de Trump forman parte del proceso de negociación y revisión que actualmente enfrentan los gobiernos de los tres países respecto al futuro del acuerdo comercial.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 como sustituto del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994. La renegociación fue impulsada durante la primera administración de Trump con el objetivo de actualizar las reglas comerciales de la región y fortalecer aspectos relacionados con el contenido regional, las condiciones laborales y la industria automotriz.
De acuerdo con las disposiciones del tratado, en 2026 debe realizarse una revisión conjunta para determinar su continuidad. Si México, Estados Unidos y Canadá expresan su respaldo al acuerdo, este podrá extenderse automáticamente por un periodo adicional de 16 años.
En caso de que no exista consenso, el mecanismo contempla revisiones anuales durante los siguientes diez años, periodo en el que los gobiernos tendrían oportunidad de negociar modificaciones antes de una eventual terminación del tratado.
Diversos organismos empresariales y especialistas han señalado que el T-MEC se ha convertido en uno de los principales motores del comercio regional. Según datos oficiales, Norteamérica concentra una de las zonas económicas más integradas del mundo, con intercambios comerciales que superan los miles de millones de dólares diarios entre los tres países.
Tanto México como Canadá han manifestado públicamente su interés en mantener el acuerdo. Sin embargo, desde Washington han surgido planteamientos para revisar temas específicos relacionados con la industria automotriz, las reglas de origen y el acceso de productos estadounidenses al mercado canadiense, particularmente en el sector lácteo.
La revisión prevista para 2026 será uno de los procesos económicos más relevantes para la región, ya que definirá el rumbo del principal acuerdo comercial de América del Norte en un contexto marcado por tensiones comerciales globales y estrategias para fortalecer la producción regional.







