Contra los pronósticos optimistas que durante meses alimentaron autoridades y representantes del sector turístico, el arranque de la Copa Mundial de Futbol no ha significado la llegada masiva de visitantes a Saltillo. A pesar de la cercanía con Monterrey, una de las sedes del torneo, la ocupación hotelera y la contratación de recorridos turísticos se mantienen muy por debajo de las expectativas que se habían generado para estas fechas.
Empresarios del ramo reconocieron que la realidad dista mucho de los escenarios planteados al inicio del año, cuando incluso se hablaba de hoteles completamente llenos y una demanda superior a la capacidad disponible. Hoy, los números reflejan apenas un incremento moderado en las reservaciones, insuficiente para justificar el entusiasmo que rodeó la llegada del Mundial a la región.
Desde la Asociación de Hoteles y Moteles de Coahuila se admitió que la ocupación se encuentra aproximadamente 50 puntos porcentuales por debajo de lo que originalmente se esperaba. La expectativa era alcanzar una ocupación total e incluso enfrentar una sobre demanda de habitaciones, algo que hasta el momento no ha ocurrido.
Entre las razones señaladas destacan diversos factores relacionados con la organización del evento en Monterrey. La concentración inicial de habitaciones por parte de la FIFA, los elevados costos de hospedaje, los precios de los boletos y diversos aspectos logísticos habrían influido en el comportamiento de los aficionados.
Sin embargo, la situación también deja al descubierto una realidad que varios especialistas y observadores habían advertido desde hace meses: la simple cercanía geográfica con una sede mundialista no garantiza automáticamente una derrama económica significativa. La idea de que miles de turistas extranjeros llegarían espontáneamente a Saltillo parece haber sido más una expectativa que una proyección sustentada en datos concretos.
Por su parte, la Asociación de Tour Operadores de Coahuila confirmó que la actividad turística permanece en niveles habituales. Los paquetes promocionados durante meses ante agencias nacionales e internacionales no han generado la respuesta esperada y, hasta ahora, las visitas registradas corresponden al flujo normal de viajeros que recibe la región.
Ante este panorama, operadores turísticos y autoridades preparan nuevas estrategias para intentar atraer visitantes hospedados en Monterrey. Entre ellas destaca la instalación de módulos promocionales y la comercialización de paquetes especiales hacia destinos como Parras, Cuatro Ciénegas, Viesca y Torreón.
El desafío, reconocen los propios promotores turísticos, será convencer a los aficionados de abandonar temporalmente la sede mundialista para recorrer otros destinos de Coahuila e incluso pernoctar en Saltillo, algo que hasta el momento no ha sucedido en la magnitud esperada.
Pese a la falta de resultados inmediatos, el sector mantiene la esperanza de que la actividad económica se reactive conforme avance el torneo, especialmente con la llegada de visitantes procedentes de países asiáticos como Corea del Sur y Japón, mercados que consideran con potencial debido a los vínculos industriales existentes en el noreste del país.
Mientras tanto, los únicos indicios visibles del ambiente mundialista en Saltillo parecen concentrarse en el comercio local, donde ha aumentado la venta de camisetas de la Selección Mexicana y de pantallas para seguir los encuentros desde casa, una señal de que, por ahora, el entusiasmo por el Mundial está más presente en las salas de los hogares que en las habitaciones de los hoteles







