Las negociaciones entre el Gobierno federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvieron a estancarse luego de que ambas partes concluyeran una nueva mesa de diálogo sin alcanzar acuerdos sobre una de las principales exigencias del magisterio: la eliminación de la Ley del ISSSTE.
Tras el encuentro, dirigentes de la organización magisterial manifestaron su inconformidad con las propuestas presentadas por las autoridades federales, al considerar que no responden de fondo a las demandas que han planteado durante las últimas semanas. Ante este escenario, la CNTE confirmó que continuará con su estrategia de movilizaciones y protestas en distintas regiones del país.
Por parte del Gobierno federal, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, explicó que la petición de derogar la legislación vigente enfrenta obstáculos relacionados con el impacto financiero que tendría para las finanzas públicas. Según expuso, una medida de esta magnitud requeriría recursos considerables que actualmente se destinan a áreas como educación, salud, infraestructura y programas sociales.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, aseguró que la administración federal mantiene abierta la disposición al diálogo y confió en que las mesas de trabajo permitan construir acuerdos que atiendan las inquietudes del sector educativo tanto a nivel nacional como estatal.
Durante la reunión, representantes del Gobierno recordaron que en los últimos meses se han realizado múltiples encuentros con integrantes de la CNTE. De acuerdo con las autoridades, además de cinco reuniones recientes de alto nivel, se han llevado a cabo más de medio centenar de mesas de trabajo con autoridades educativas y representantes sindicales para abordar diversos temas relacionados con el magisterio.
Aunque algunas peticiones han encontrado canales de atención, la derogación de la Ley del ISSSTE continúa siendo el principal punto de desacuerdo. Como alternativa, el Gobierno planteó fortalecer el sistema de pensiones mediante mecanismos vinculados al PENSIONISSSTE, además de impulsar reformas orientadas a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de la educación.
Las autoridades también propusieron instalar mesas de trabajo en las entidades federativas para atender casos específicos relacionados con rezagos administrativos, reinstalaciones laborales, reparación de daños y otras demandas pendientes.
Pese a la falta de acuerdos, la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Educación Pública y el ISSSTE reiteraron que mantendrán abierta la ruta de negociación con la CNTE, con el objetivo de encontrar soluciones institucionales a las demandas planteadas.
Mientras tanto, el magisterio disidente mantiene firme su postura y continuará con las movilizaciones anunciadas, prolongando un conflicto que sigue sin encontrar una salida definitiva y que mantiene la presión sobre las autoridades federales a pocos días de concluir el ciclo escolar.







