Pemex registra en 2026 su mayor pérdida trimestral por huachicol desde 2018

Entre abril y junio, la empresa estatal reportó pérdidas por 9 mil 180 millones de pesos debido al robo de gasolina y diésel mediante tomas clandestinas.

Ciudad de México.— Petróleos Mexicanos (Pemex) registró pérdidas por 9 mil 180 millones de pesos a causa del robo de combustibles durante el segundo trimestre de 2026, la cifra más alta para un periodo equivalente desde 2018.

De acuerdo con los reportes financieros de la empresa productiva del Estado, las pérdidas se registraron entre el 1 de abril y el 30 de junio y estuvieron relacionadas principalmente con la sustracción ilegal de gasolina y diésel.

El monto representó un aumento real de 15.4 por ciento en comparación con las pérdidas reportadas durante el mismo periodo de 2025.

Asimismo, la cifra fue 665 por ciento superior a la registrada durante el segundo trimestre de 2019, ya durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

El último registro trimestral superior ocurrió en 2018, cuando Pemex reportó pérdidas equivalentes a 13 mil 229.5 millones de pesos, calculadas a valor presente.

Las cifras corresponden al robo mediante tomas clandestinas

Francisco Barnés de Castro, director de Cifra2 Consultoría, explicó que los datos incluidos en los informes financieros de Pemex se refieren exclusivamente a la sustracción de combustibles mediante la perforación ilegal de ductos, práctica conocida como “ordeña”.

Este tipo de robo consiste en la extracción clandestina de gasolina y diésel a través de conexiones ilegales instaladas en la infraestructura de transporte de la empresa.

Por lo tanto, las pérdidas reportadas por Pemex no incluyen las operaciones relacionadas con el denominado huachicol fiscal.

El huachicol fiscal se refiere al ingreso irregular de combustibles al país mediante esquemas de contrabando o declaraciones incorrectas ante las autoridades, con el propósito de evitar el pago total de impuestos o aranceles.

Entre las prácticas identificadas se encuentra la importación de combustibles bajo clasificaciones distintas, como aditivos u otros productos, para reducir las obligaciones fiscales correspondientes.

De esta manera, el monto de 9 mil 180 millones de pesos refleja únicamente las pérdidas vinculadas con el robo físico de gasolina y diésel mediante tomas clandestinas y no considera las posibles afectaciones económicas relacionadas con el contrabando o la evasión fiscal en la importación de combustibles.

Con información de Agencia Reforma.

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