El Gobierno de Estados Unidos suspendió temporalmente las actividades oficiales de su personal en Mexicali y restringió los viajes hacia la ciudad fronteriza debido a información relacionada con una posible amenaza de seguridad, mientras autoridades mexicanas reforzaron la vigilancia y señalaron que no existen elementos para confirmar un peligro específico o inminente para la población.
El Consulado General de Estados Unidos en Tijuana informó que las actividades del Gobierno estadounidense en Mexicali quedarían suspendidas durante el 25 de agosto y que también se limitarían los desplazamientos de su personal hacia la capital de Baja California.
La alerta recomendó a ciudadanos estadounidenses mantenerse alejados de edificios gubernamentales, buscar refugio en caso de registrarse algún incidente y seguir las instrucciones de las autoridades mexicanas.
El aviso generó especial atención debido a la ubicación de Mexicali, ciudad fronteriza con Calexico, California, y al constante tránsito de personas y mercancías entre México y Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses no especificaron públicamente cuál sería la amenaza ni señalaron a una organización criminal como responsable. Medios locales difundieron versiones que relacionaban la advertencia con una posible amenaza atribuida al grupo conocido como Los Rusos contra instalaciones policiales y dependencias de la Fiscalía General de la República.
Sin embargo, hasta el momento las autoridades mexicanas no han confirmado esa versión ni han establecido que dicho grupo esté detrás de la alerta. Tampoco se reportó un ataque contra las instalaciones mencionadas como parte de los hechos que motivaron las medidas estadounidenses.
Tras conocerse la advertencia, autoridades federales, estatales y municipales incrementaron los patrullajes y la vigilancia en distintos puntos estratégicos de Mexicali.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, confirmó el reforzamiento de los operativos y señaló que las instituciones mantienen comunicación para evaluar la situación.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que, hasta ese momento, no contaba con información que permitiera confirmar una amenaza concreta contra la población.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la alerta estadounidense estaba relacionada con información sobre la posible presencia o actividad de un grupo delictivo, pero aclaró que esa información no había sido corroborada por las autoridades mexicanas.
Sheinbaum descartó que Mexicali se encontrara en una situación de emergencia generalizada y señaló que continuaba el intercambio de información con las autoridades estadounidenses para determinar el origen y alcance de la advertencia.
Mientras tanto, el Gobierno de México mantuvo los operativos preventivos y pidió a la población conservar la calma, consultar únicamente fuentes oficiales y evitar la difusión de versiones que no hayan sido confirmadas.
Por ahora, la situación mantiene dos posturas: Estados Unidos adoptó medidas preventivas ante información que calificó como una posible amenaza, mientras que las autoridades mexicanas sostienen que no han identificado un riesgo específico o inminente para los habitantes de Mexicali.







