Irán lanzó misiles contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Jordania, en una nueva escalada del enfrentamiento entre Teherán y Washington. La ofensiva fue presentada por la Guardia Revolucionaria de Irán como una represalia por el ataque estadounidense contra posiciones iraníes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria afirmó que sus fuerzas atacaron las bases King Hussein y Al Azraq, instalaciones que albergan activos y personal militar estadounidense. El gobierno iraní sostuvo que la operación tenía como objetivo responder a la acción militar de Estados Unidos registrada horas antes en territorio iraní.
Jordania informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron ocho misiles iraníes que ingresaron a su espacio aéreo. De acuerdo con las autoridades jordanas, no se reportaron personas heridas en las bases atacadas.
El intercambio militar comenzó después de que fuerzas estadounidenses atacaran dos lanzadores iraníes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. Washington aseguró que la operación fue limitada y tuvo como propósito impedir que Irán colocara minas que pudieran afectar la navegación comercial en una de las principales rutas marítimas para el transporte de petróleo.
Teherán, por su parte, calificó el ataque estadounidense como una violación de su soberanía y advirtió que respondería. La ofensiva contra las instalaciones estadounidenses en Jordania representa uno de los episodios más recientes de la confrontación directa entre ambos países.
La situación también generó preocupación por una posible ampliación del conflicto en Medio Oriente, debido a que las fuerzas estadounidenses mantienen presencia militar en distintos países de la región. Además de Jordania, Irán afirmó haber atacado activos militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, aunque las autoridades emiratíes rechazaron que una de sus bases hubiera sido alcanzada.
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Washington responderá a los ataques iraníes, mientras que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, sostuvo que su país no busca una guerra, aunque mantendrá su derecho a responder ante nuevas agresiones.
El intercambio de ataques ocurre mientras continúan las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio internacional de petróleo. La reanudación de las acciones militares entre Estados Unidos e Irán incrementa nuevamente el riesgo de una escalada regional.







