La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el gobernador Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y otros funcionarios señalados por autoridades estadounidenses ya cuentan con fichas rojas de la Interpol, emitidas a petición de Washington.
A pesar de las acusaciones internacionales, la mandataria aclaró que el Gobierno de México no mantiene operativos de custodia ni monitoreo sobre los funcionarios. De acuerdo con sus declaraciones, no existe ninguna disposición jurídica que obligue a las autoridades federales a vigilarlos. Hasta donde se tiene registro, Rocha Moya permanece en su domicilio en Sinaloa.
Por su parte, el senador Inzunza señaló desconocer si se ha implementado algún esquema de protección federal en torno a los implicados, aunque estimó que no existe tal resguardo debido a que el tema no ha sido notificado oficialmente.






