El Gobierno de México analiza la creación de un fideicomiso especializado para financiar una eventual estrategia de exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales mediante fractura hidráulica, conocida como fracking. El objetivo sería atraer inversión privada sin modificar la propiedad del Estado sobre los recursos energéticos.
De acuerdo con información publicada por El País, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum estudia un esquema financiero que permita canalizar recursos públicos y privados para desarrollar yacimientos de gas natural no convencional, principalmente en Tamaulipas, Coahuila y Veracruz, entidades donde existen importantes reservas técnicamente recuperables, según estimaciones de organismos especializados.
El fideicomiso tendría la función de administrar los recursos destinados a los proyectos, ofrecer garantías a los inversionistas y fortalecer los mecanismos de transparencia, auditoría y rendición de cuentas. Además, buscaría aislar estas inversiones de la situación financiera que enfrenta Petróleos Mexicanos (Pemex).
La propuesta forma parte de un replanteamiento de la política energética nacional y será evaluada con base en un dictamen científico elaborado por un comité de especialistas, el cual determinará la viabilidad técnica, económica y ambiental de retomar la explotación de hidrocarburos mediante fractura hidráulica.
El Gobierno sostiene que el esquema no modificaría el régimen de propiedad establecido en el artículo 27 de la Constitución, ya que el fideicomiso funcionaría únicamente como un instrumento de administración financiera, manteniendo la rectoría del Estado sobre los hidrocarburos.
No obstante, la iniciativa ha generado debate político debido a que Morena mantuvo durante años una postura crítica tanto hacia el fracking como hacia la participación privada en el sector energético impulsada con la reforma energética de 2013. Legisladores federales analizan distintos escenarios para respaldar el proyecto y, de acuerdo con el reporte, consideran que su implementación podría realizarse sin reformas constitucionales.
Entre los promotores del planteamiento se encuentra el vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar, quien ha señalado la necesidad de fortalecer la seguridad energética del país mediante el aprovechamiento de recursos no convencionales.
El análisis ocurre en un contexto de alta dependencia del gas natural importado desde Estados Unidos. Datos de la Secretaría de Energía y de la Comisión Nacional de Hidrocarburos han señalado que una parte importante del consumo nacional proviene de importaciones, principalmente desde Texas, situación que ha llevado al Gobierno a evaluar alternativas para incrementar la producción nacional.
De concretarse, el fideicomiso marcaría un cambio relevante en la estrategia energética del Gobierno federal al abrir un nuevo mecanismo para financiar proyectos de fracking, manteniendo la propiedad estatal de los hidrocarburos mientras incorpora capital privado bajo el marco jurídico vigente.







