Ismael “El Mayo” Zambada pidió a la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York que, en caso de ser condenado a cadena perpetua, recomiende su internamiento en un centro penitenciario federal con atención médica especializada y no en una prisión de máxima seguridad. La solicitud fue presentada por su defensa como parte del proceso previo a la sentencia programada para este mes.
La petición fue entregada al juez federal Brian M. Cogan mediante un memorándum de sentencia firmado por el abogado Frank A. Pérez. En el documento, la defensa argumenta que Zambada, de 76 años, enfrenta diversos problemas de salud que requieren atención médica permanente, por lo que solicita su traslado a uno de los centros médicos del Buró Federal de Prisiones (BOP): FMC Butner, en Carolina del Norte; FMC Rochester, en Minnesota; o MCFP Springfield, en Missouri.
El escrito recuerda que el líder del Cártel de Sinaloa se declaró culpable en agosto de 2025 de los delitos que enfrenta en dos causas penales federales, aceptando que la sanción correspondiente sería una sentencia de cadena perpetua. Asimismo, señala que renunció a presentar recursos de apelación y no buscó obtener beneficios judiciales mediante acuerdos de cooperación con las autoridades estadounidenses.
La defensa sostiene que la petición no busca un trato preferencial ni una reducción en las medidas de seguridad, sino que el lugar de reclusión cuente con la infraestructura hospitalaria necesaria para atender sus condiciones médicas. También argumenta que la declaración anticipada de culpabilidad evitó la realización de un juicio y permitió ahorrar recursos al sistema judicial estadounidense.
En el memorándum se expone además que Zambada permanece sujeto a Medidas Administrativas Especiales (SAMs, por sus siglas en inglés) desde su ingreso a Estados Unidos en julio de 2024, lo que implica un régimen de aislamiento y restricciones de comunicación. La defensa afirma que, aun bajo esas condiciones, las autoridades tienen la obligación de garantizar la atención médica adecuada a las personas bajo su custodia.
El juez Brian M. Cogan tiene previsto emitir la sentencia el próximo 20 de julio. Aunque puede formular una recomendación sobre el tipo de centro penitenciario donde el acusado cumpla su condena, la decisión final corresponderá al Buró Federal de Prisiones, que determinará el lugar de internamiento con base en criterios de seguridad, disponibilidad y necesidades médicas.







