El precio de la tortilla en México podría registrar un incremento de entre 2 y 4 pesos por kilogramo durante abril, lo que llevaría su costo por encima de los 30 pesos en algunas zonas del país, de acuerdo con estimaciones del sector y del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados.
El ajuste estaría relacionado principalmente con el encarecimiento de la harina de maíz, así como con aumentos en insumos como gas, electricidad, transporte, combustibles, fletes, refacciones y materiales de empaque.
Representantes del sector han señalado que los costos de producción han acumulado un incremento aproximado de 16% en los últimos tres años, lo que ha generado presión sobre la cadena de producción, mientras que el precio al consumidor se había mantenido relativamente estable.
El Consejo Nacional de la Tortilla ha atribuido parte del ajuste a la necesidad de compensar el rezago entre costos de producción y precios finales, además del impacto del alza internacional del maíz y los energéticos.
El incremento no sería uniforme en todo el país debido a diferencias en logística y distribución. En entidades como Baja California, Sonora y Guerrero, el precio podría superar los 30 pesos por kilo.
En contraste, en zonas del centro del país como la Ciudad de México y el Estado de México, el costo se mantendría en un rango estimado de entre 19 y 22 pesos por kilogramo, según las proyecciones.
Al cierre de marzo, el promedio nacional se ubicó en 23.17 pesos por kilo, con variaciones significativas entre entidades, dependiendo de los costos de producción y distribución.







